MADRE SUPERIORA
Con algo de melancolía contemplo la rutinaria y mohosa fachada de este antiguo convento, que aguarda mi existencia, alma y corazón desde hace 20 años; Mi nombre es Selene; llegue de la mano de mi padre cuando apenas era una jovencita tímida, incapaz de sortear los vaivenes de un mundo cambiante, según lo expresaba mi...