Putas y punto
– Ami…cámbiate la faldita, que vamos para un Banco, no para la calle. La amiga de trabajo la miró, pestañas engoladas, y se fue a cambiar, caminando lenta sobre plataformas de quince centímetros. El realismo, la revolución mágica del siglo 21 las alcanzó. En el País no hay billetes. Esperaron dos horas su turno y...