Un secreto en el tiempo
Era verano. Sábado. Alberto salió a pasear como todas las mañanas, pertrechado con sus zapatillas de deporte, ropa liviana, su bastón de madera de fresno y una piel tersa y suave como corresponde a un hombre que apenas roza la cuarentena. El deseo de mantener en forma su delicado corazón le había lanzado en brazos...