Toda una Vida
¡Plaf, plaf! El hombre chocaba contra el cristal una y otra vez. Ladeó la cabeza y lo tocó con la yema de los dedos. —¿Qué hace esto aquí? —carraspeó al notar su voz ronca voz—. Vale, vale, es una ventana, ¡qué torpe soy! —susurró mientras se giraba, riéndose de sí mismo. Miró a su alrededor como...