El tapete de encaje
Me siento atrapada en una cueva angosta. Los cuadros sombríos de las paredes de la sala, las cortinas rezumando polvo viejo y ese tapete de encaje que me da náuseas. Sus torpes flores enanas, sus flecos deshilachados. El jarrón de cristal encima. Y el álbum de fotos. La niña de trenzas rubias sonríe sin un...