Fuera de ruta
El ritual mecánico, precipitado y angustioso de levantarse, desayunar y vestirse no difiere mucho del de otras mañanas, pero un pálpito se despierta en el pecho de Carmen cuando, como gesto final, coge las llaves del coche. Antes de salir, se ajusta el cordón identificativo de la empresa, que siempre le roza el cuello, y...