EL IMPLANTE
-¡Que no te he dicho! -gritó el padre mirándole a los ojos-. ¡Que no te vas a poner el implante! -¿Y por qué no? -contestó el hijo retándole con la mirada-. ¡Me prometiste un Sensiphone para la comunión! -Un móvil sí, pero nada...
club de escritura Fundación Escritura(s)-Fuentetaja
166participaciones
El libro del taller 2026 Entre 5.000 y 15.000 caracteres.
Admisión de originales: del 17 de abril al 15 de julio.
Periodo de votaciones: del 16 de julio al 15 de septiembre.
Fallo del jurado: a finales de octubre.
-¡Que no te he dicho! -gritó el padre mirándole a los ojos-. ¡Que no te vas a poner el implante! -¿Y por qué no? -contestó el hijo retándole con la mirada-. ¡Me prometiste un Sensiphone para la comunión! -Un móvil sí, pero nada...
ADELANTE, MARCO Aún es temprano cuando el muchacho se despierta, sus ojos contemplan las pesadas cortinas de terciopelo que le protegen de la humedad todas las noches. Mira hacia arriba y su mirada se detiene un instante en los dibujos adamascados de la tapicería del dosel. Un cosquilleo le recorre la base...
Tienes dudas hasta última hora. Tenías previsto aprovechar el fin de semana para ir a esquiar con Lucía, mejor dicho, para aprender a esquiar. Hasta habías comprado el equipo completo, salvo los esquíes. Lucía dice las tablas. Pero el viernes comenzó a llover y la nieve desapareció. Se suspendieron las clases y la oferta de...
Plácido y Constancia son novios desde hace sesenta años. Él ha vivido ochenta y dos otoños; ella, setenta y seis. Es Constancia apasionada, fantasiosa, alegre y segura de sí y de sus encantos. No esconde el amor que siente, pregonando su pasión por Plácido y dedicándole poemas que lee en público sin percibir la sonrisa...
EL CUARTO Todas y cada una de las noches eran iguales desde que Marta se propuso escribir la maldita novela. Al acostarnos, ella fundía su cuerpo en el mío y lo apretaba fuertemente. En pocos segundos notaba los espasmos de sus dedos sobre mi pecho. Yo me tiraba un buen rato mirando las figuras que...
¿Quién anda ahí? La Segunda Luna ya se mueve hacia las alturas de los cerros Armstrong y yo, todavía, estoy preparándome en la sala interior. Observo las reliquias de la casa y siento mi pequeñez frente a quienes las trajeron en sus noches de ritual. Dudo de mí y me pregunto si aún son necesarias...
A la abuela había que hablarle alto y de usted. Casi no oía la voz grave de papá. Mamá o yo le hacíamos de intérprete, repitiendo lo que él decía. Aun así, los adultos le tenían un poco de miedo. Su anciano porte orgulloso seguía imponiendo al mundo. La recuerdo en su casa, sentada en...
EL LUGAR DONDE DESPERTÉ Todavía no entiendo qué me ha pasado. Llevo días intentando encontrar el instante exacto en que dejé de ser la mujer que había sido durante toda mi vida. Pensaba que bastaría con regresar a aquella noche, reconstruir cada detalle y señalar el momento preciso en que todo cambió. Pero la memoria...
En la madrugada del 4 de abril de 2024, la policía certificó la muerte de Indalecio Delgado. Los sanitarios confirmaron quince minutos después que el deceso se produjo por aplastamiento de su propio cuerpo. Los empleados de la grúa que lo extrajeron por la ventana, confirmaron que el hombre pesaba trescientos quilos. Su esposa, Magdalena...
Me acuerdo de mi primer día de clases en la Facultad de Psicología. Llevaba puesta una camiseta azul, unos vaqueros rotos y unos deseos ávidos de inmiscuirme en los laberintos de la mente humana. Ese día, un profesor comenzó su clase preguntando si sabíamos cómo reconocer a la locura. Nos hizo reflexionar al respecto y...
Esta mañana el despertador ha sonado a las cinco, como todos los días. Mi madre siempre se levanta quince minutos antes. Ella podría levantarse más tarde, pero le gusta prepararme el café mientras yo me pongo mi traje de faena de color verde manzana. Luego nos sentamos los dos a desayunar. Cada día es igual...
Todo empezó porque se aburrían. Los once niños de 2º de primaria, de aquel colegio pequeño en aquella ciudad pequeña, deambulaban por el patio con cara de aburrimiento intentando consumir la hora del recreo sin otro afán que dar patadas a las piedras o darse empujones entre ellos. Cuando Roberto vio el panorama pensó que...