La partida
– Parece que sólo quedamos usted y yo. El hombre de pelo gris levantó la cabeza un instante, devolviendo la mirada al jugador que tenía enfrente. No contestó. Continuó ordenando sus fichas. El hombre sentado a su derecha se levantó arrastrando la silla hacia atrás, fingiendo desdén al ver como el hombre que había hablado,...