El encuentro
Entré mirando hacia atrás. No había nadie. La puerta chirrió angustiosamente, sobrecogiéndome. Cerré con cuidado, miré a mi alrededor. La poca luz que se filtraba por las ventanas, en el final de la tarde de ese desapacible día otoñal, dibujaba figuras misteriosas con las sábanas que cubrían los pocos muebles de esa estancia abandonada. ...