EL PRECIO DE UN GUERRERO
Por el salón de la casa de Fausto, en el callejón lateral del arco de Granada, sito en un destacamento llamado Santa Fe, desaparecieron, como por artes mágicas, algunos árabes, volviendo a aparecer sanos y salvos tras las murallas de la Alhambra. Fue por aquel pasaje secreto por donde corrieron las lágrimas del moro Boabdil...