La mirada del abuelo Anselmo
El hombre, con mucha dificultad, se acomodó en el sillón de mimbre. La mujer se sentó y le acercó la taza de té. Los dos tenían las manos descansando en los apoya-brazos. Miraban hacia adelante, hacia la calle. Ella comenzó a hablar de los hijos, de las dificultades que tenía para estar al día de...