ANGELINES
Le cuesta creer que esta vaya a ser la última vez que limpie este cuerpo frágil e indefenso, así que se toma la tarea con más calma de lo habitual, disfrutando de su momento de intimidad compartida. La viejita está sentada en el banquito de la bañera adaptada y, obediente, va dejándose manipular por la...