Cronos y kairós
Acudí a la parada de ómnibus con el oprobio de la cotidianidad y la insignificancia, duro trámite que atravieso en la tarea de dignificarme con un oficio y acortar la distancia que me diferencia de él. Tras de mí, un enjuto chafarote me observaba como el inequívoco signo de un desmán en ciernes; aunque pudo...