Sin invitación
Otra tarde de rutina. Caminé por la explanada del andén, pero no sucedió. Regresé a mi hogar y pensé, imaginé, que debía suceder. Volví al día siguiente y rehice mis pasos anteriores. No ocurrió. Cada día de la semana fui allí y nada se produjo. Los trenes llegan, se detienen y parten uno tras otro....