Los veranos.
Abrí los ojos, desperté con el haz de luz del sol que entraba entre las rendijas de la persiana de mi dormitorio. Tumbada en la cama, volví a cerrar los ojos y me dejé llevar buscando los sonidos que se escondían tras la ventana. Podía oír el sonido del cantar de los pájaros, el sonido...