Llegamos a mi viaje iniciatico
¡Llegamos! gritó José Vicente que ya había estado allí, por favor manténganse en sus asientos con los cinturones abrochados, expresó la aeromoza, yo miré a mi derecha por la ventanilla de ese avión bimotor que estaba a punto de aterrizar en el medio de la nada, tras un vuelo tranquilo, bajamos y nos esperaba un...