Leche de burra
Lo más vergonzoso que me pasó en mi niñez fue caminar por las calles del barrio de Riscosa, de bodega en bodega, en busca de leche de burra. Aún tenía siete años de edad, pero era tan preguntona, empedernida y habladora, que mi mamá perdía su serenidad y buen humor con mis ocurrencias. Ese día,...