TRES HORAS CON GUILLE: una soleada tarde de diciembre
A mi hijo Guille.
club de escritura Fundación Escritura(s)-Fuentetaja
691participaciones
I Concurso Historias de Familia Publicado el fallo de este concurso el 8 de julio de 2014. Accede aquí al acta de ganadores:
A mi hijo Guille.
Probablemente toda la nostalgia de Juan gravitaba alrededor de aquella imagen. Acababan de comprar el coche y su tía Lourdes, siempre con la cámara encima, había querido fijar el instante. Mamá se había sentado al volante, temerosa de tocar algo indebido aunque con una ilusión infantil no disimulada, y él no había querido bajarse. Después...
Anécdota verídica, le Sucedió a Remigio René Ghyselink un inmigrante de Origen belga que llego a Villaguay provincia de Entre Ríos Rep. Argentina con los colonos pioneros en el año 1.882 A su llegada le adjudicaron un lote de tierra de l6 hectáreas al Nor-Este del pequeño pueblo el que tendría unos 1.000...
Tom E. Donahue era un vodevilista*. Antes de la guerra había sido un trapecista, y antes de eso, un contorsionista, pero siempre había sido un gran artista, un hombre del teatro, del espectáculo. Ahora guiaba a sus nueve hijos a seguir su camino, presentándose en la escena de Vaudeville en Nueva York. Se llamaban los “Dancing Donahues”: cuatro niñas, cinco niños, que...
Un día del frío mes de febrero le vio nacer, corría el año 1922. En una humilde casa de un pueblo extremeño, llegó, inesperadamente acabando la tarde y bajo la tenue luz del candil, un niño de no se sabe cuántos kilos de peso. Desde pequeño aprendió muy bien, a leer en libros diferentes a...
Unos ojos tristes sin brillo, sin luz, cansados del trabajo diario, ropajes antiguos sucios del trabajo de campo pero siempre dos amigas inseparables que se hacen la vida más fácil la una a la otra. Siempre que he visto esa foto, me he preguntado cómo habrá sido ese momento, el dejar de lado, sus quehaceres...
Sentía la brisa de aquella tarde de junio sobre su rostro, cerraba los ojos al tiempo que alzaba la cabeza y en su rostro se dibujaba una melancólica sonrisa. Si tan solo pudiese ser el amo del tiempo aunque fuese por un segundo… ¡La encontré! – una voz llegada a su espalda le hizo abrir...
En casa el Viernes de Dolores es motivo de felicitaciones. La mitad de las Lolas de mi familia heredaron su nombre de mi abuela Dolores. Apenas hay un puñado de imágenes fotográficas de ella rondando, con sus ojos tristes y su cabello recogido. Imagino otras imágenes en las cabezas de sus hijas, herméticas. Las tres...
Ninguna palabra de consolación por cálida y profunda que sea, amortiguará la caída. Sally lloraba desesperadamente mientras Molly contemplaba la cocina de manera ausente, buscando con su mirada profunda y vacía una explicación. Sus padres no volverían. El carruaje falló. Las curvas, las piedras y la lluvia hicieron el resto. Sally sólo quería su muñeca....
Mamá me hablas sin hablarme y yo te escucho sin escucharte. Somos como dos sombras que nunca se encuentran. Se supone que la vida es fácil y sencilla. De eso comen los múltiples libros deautoayuda que asoman en las estanterías de top ventas del FNAC. Y, ¡cuántos libros me he tragado! buscando encontrarte. Un simple...
La primera vez que me cortó la cabeza yo ni siquiera había abierto los ojos al mundo. Ya entonces era un reputado “rebanacocos”. Con el tiempo iría profesionalizándose, adquiriendo la pericia de un maestro fotógrafo guillotinador. Los que no le conocían erraban al tacharle de hombre adusto. No es de extrañar, siempre...
Delante de un hombre con jersey rojo hay una parada de autobús, a la derecha de la parada hay una tienda de ultramarinos, a la izquierda de la tienda hay un solar abandonado. A diez metros del solar, en la puerta A, del quinto piso, del primer portal, estaba nuestra casa. Éramos cinco de familia....