PECADORA
Ella comía con él y besaba sus pies, los cuales luego ungía con bálsamos costosos. Yo solo la miraba y procuraba contemplarla suspirando y añorando sus humedecidos besos de amor apasionado. Al bajarlo de la cruz, la tomé entre mis brazos temblorosos y con el eco de mis voces sollozantes. Pasé mi mano por su...