LA PÉRDIDA, LA SOLEDAD Y EL AMOR
LA PÉRDIDA Han pasado dos semanas desde que Mercedes murió y no quise que trascurriera más tiempo para retirar su ropa, sus objetos, sus libros. Mi hija me ayudó y su presencia me permitió mantener la entereza y no derramar ninguna lágrima, no porque no vinieran a mis ojos sino porque debo enseñarle que la...