Belén
En la mañana en que nací la noche representaba algo más que el final del ruido, un intervalo entre un párpado abierto y las alas de una mariposa. En cuanto a las horas, éstas discurrían al ritmo de los trigales, la montaña cristalizada del fondo y un sol oblicuo y, de pronto, por obra de un milagro inexplicable —sólo lo que se...