Los dos Arnoldos
La habitación de Arnoldo Guzmán estaba llena de fotografías de su niñez. Curiosamente, en la mayoría de ellas estaba saltando desde algún lugar. Su madre, que a sus 25 años lo seguía tratando como a un infante, le había contado mil veces esas anécdotas de cuando, aún sin saber caminar, se las ingeniaba para brincar...