El pasaje de la infelicidad
Llorar parecía el consuelo más próximo, Elena volvía a leer el papel. “Compatible con malignidad”. Padecía cáncer de mama, se acababa de enterar. Sentada en el cordón de la callecita interna que unía los servicios de oncología con hematología. El pasaje de la infelicidad, donde transitaban otros tantos enfermos de la misma mierda en distintos...