Un problema de magnitud
Siempre he vivido con una maldición. Bueno, no siempre. Des de que accedí al mercado de trabajo. Tendría unos veintitrés años. Becario. Cargaba con sueños frustrados, asignaturas suspensas y una asfixia constante. Allí me enteré de que me pasaba esta anomalía. Le pondré en contexto para que me entienda. Un día cualquiera en la fábrica....