Un Relato para Un Rato.
Un día, Jep decidió que quería ser observado. Había oído rumores sobre los “Grandes Observadores” (esos seres macroscópicos llamados humanos) que tenían el poder de decidir el destino de partículas como él. «Si alguien me mira en ambos orbitales a la vez, por fin sabré quién soy de verdad», pensó. Tras un ligero lapsus de...