Los años que me queden
Llego como cada día a la misma hora. Al menos hoy hace Sol. Ahí estamos mis compañeros y yo en ese sótano con ventanas altas y rejas, dejándonos ver solo un ápice de lo que parece ser un buen día. Me siento frente al ordenador para mirar los mensajes “Espero que no haya fallecido ninguno”...