Cuento para una fría tarde de invierno
Al abrigo de mi piel. Pues son mis brazos los únicos que me abrazan mientras descanso sentada sobre la mullida alfombra en el centro perfecto de la habitación. Fuera, todo es tumulto y descontrol. Miles de vidas que no entiendo, pensamientos que no comparto, sentimientos enterrados que jamás verán la luz del sol. Fuera es...