Una cuarentena de miedo
Los monstruos de mi habitación se han quedado aquí tirados. El infierno ha puesto controles. Allí no existen los ERTES y les obligan a trabajar desde casa. En este caso, desde la mía. Por la noche, cuando tratan de asustarme, los obligo a ponerse mascarilla. Drácula está en un rincón, acojonado, porque ha leído que...