Cronotravesía
— ¡Ya bebiste demasiado! Mañana te la devuelvo— dijo el camarero quitándole la llave del coche para evitar que condujera borracho. Airado con el camarero y dando tumbos, se dirigió al río con la imprudente finalidad de refrescarse. Perdió el equilibrio, cayó al agua y, casi sin darse cuenta, se vio arrastrado por la corriente...