Rua da Martim Vaz
‘somos dois gritos calados, dois fados desencontrados’Armando Vieira Pinto Es casi mediodía y el sol perpendicular consigue lamerle los pies descalzos a Amália, a pesar de que ha colocado con esmero los dos taburetes y la mesita -colmada de prendas y útiles de costura- a resguardo bajo la sombra de los balcones. Está más fresca...