RIGOBERTO «EL NAVAJAS»
No era la primera vez que experimentó aquella sensación de alerta que le avisaba de un inminente peligro. Comenzaba con una especie de sacudida voltaica que le recorría la columna vertebral para desembocar con un latigazo en la base de la nuca erizándosele el vello. Son restos atávicos, rudimentos que la especie humana conserva fijados...