Historia de calle y ladrón.
No quería volver, pero volví a pasar por la calle Domeyko obligada por las escasas posibilidades de acceso a la parte alta del pueblo que había dejado el último aluvión. Ahora lucía pavimentada y altas luminarias que, seguramente, de noche debían darle un aspecto más amigable que el que yo recordaba. Aún así, remozada y...