DESCUBRIMIENTOS DE UN VIAJERO ENAMORADO
Aquél cuarentón regordete y medio calvo siempre había pensado que los viajes eran para descubrir nuevos lugares, nuevas civilizaciones, formas de vivir, pensar y de concebir la vida pero lo que nunca imaginó fue que por encima de todas esas importantísimas cosas, sirven para descubrirse a uno mismo. Tenía a penas un par de horas...