Pelota de trapo
Entramos corriendo a nuestro hogar, mirando hacia atrás, con el ocaso de fondo y la magna noche cayendo a nuestras espaldas, implacable. El sonido infernal de la sirena me agobia y deprime. Es el “toque de queda”. Debemos entrar a casa, llamo a mis hermanas menores. Es peligroso quedarse afuera, las patrullas arrasan con el...