Buen viaje
Quizás no vuelvas a verla. —Nos volveremos a ver —afirma ella. Sus labios sonríen, y tú no puedes sino imitarla—. Y de todas maneras podemos llamarnos, ¿no? —Claro. No, claro que no. —Y vendré en Navidades. Cállate, cállate. —Oh, ¡Y en verano también! Cállate. Cállate. Cállate. Cállate. —Sí, lo sé. Me lo has dicho tantas...