UN VIAJE AL INFIERNO
Salimos muy temprano y nos dirigimos hacía Valencia en un estado terriblemente nefasto. Los niños no habían dejado de preguntar; “¿cuándo llegamos?”, una y otra vez. Mi madre que iba sentada detrás junto a ellos no cesaba de regañarles. Palabras de unos y de otros que taladraban mi mente y que hacían que aquel primer...