Un viaje demasiado largo.
Aquel día estaba nublado, como hoy. Dicen que un día nublado te hunde aún más cuando sufres una pena. Que aunque así lo deseen los melancólicos, esos días son mortíferos, pero quien iba a saber. Su mirada se perdía poco más allá de la ventanilla del tren, en un punto de ninguna parte. Estaba triste...