Besos con sabor a lluvia y trigo
De repente me asomé a la ventana, hallándote justo cuando menos esperaba verte. Aunque esta vez te noté cabizbaja y empapada por la lluvia, lo cual no me parecía patético, sino más bien llamativo, invadiéndome unas ganas de seguirte. Y al seguirte, me llevarías sin saber que te sigo, hasta donde nace el arcoíris en...