Cantata Inconclusa
El continuo fisgoneo, travieso y verdaderamente entrometido lo había involucrado hasta la punta misma de sus cuernos. Cobi, el trastolillo, se reconocía a sí mismo como miembro de la familia Portilla. Acompañaba la danza de aquellas manos sobre las amarillentas teclas del piano, escuchando la pieza… una vez más. Llegó a pensar que nunca oiría la obra...