Chup, chup
Chup, chup. El contenido de la cazuela acaba de alcanzar su punto óptimo de cocción. Podía escucharlo desde donde estaba, su rincón favorito del salón, y de la casa. Aunque no es que le hiciera falta esperar a ese característico sonido. El olor había llegado mucho rato antes. Un aroma inconfundible. Intenso, picante, que provocaba...