Historias con sabor Lamucca, Tanqueray, Fuentetaja y Fundación Escritura(s)

Convocatoria cerrada

Historias con sabor

Del 23/04/2017 al 04/06/2017

500 palabras máximo

2000 euros en premios

- comentarios

280 participaciones

Historias con sabor [acceso a las bases de la convocatoria]

19/07/2017. PUBLICADO EL FALLO DEL JURADO

Evocó en nosotros los sabores de una cocina elaborada y audaz, como si apuntara a hacer vibrar las notas extremas de los sabores y a acercarlos en modulaciones, acordes y sobre todo disonancias que se impusieran como una experiencia incomparable, un punto del que no había regreso posible, una posesión absoluta ejercida sobre la receptividad de todos los sentidos.

Italo Calvino

Serie Fishermen of San Joaquín, Mitchell Kanashkevich

La escritura no empieza con el acto mismo de escribir. Decía Gordon Lish que hay que ir primero al cuerpo, que antes de lanzarse a juntar palabras hay que dedicarle un tiempo a la propia percepción. Nuestra propuesta aquí es partir del olfato (o del gusto): el sentido más interesante para escribir. Primero porque es el que mejor recuerda, el que mejor graba en la memoria. Pero también porque al tener tan poco vocabulario exige del escritor un esfuerzo enorme para encontrar las palabras o expresiones precisas, muchas veces a través de sinestesias y metáforas, como si fueran caminos que tiene que abrir él por primera vez para hacerse con su percepción. En colaboración con Lamucca, con 7 restaurantes en Madrid, y Tanqueray, queremos proponeros escribir un relato que sea el recuerdo de un olor o un sabor que os haya marcado, que os funcione de pie de estrofa para recordar una vivencia o una persona que os sean queridas (o al menos inolvidables).

El espectro de aproximaciones de la literatura a la gastronomía (o de la gastronomía a la literatura) lo ocupa todo: En un extremo la gula, pecado capital que, como los demás, funciona bien de tema. En el otro, el hambre, la miseria que pone en marcha maquinarias como la de la picaresca. Bastan dos ejemplos de mesas, que funcionan como los dos cabos: De despilfarro y opulencia en Las mil y una noches, en uno de los banquetes que recoge el libro, en el que se le presenta al rey un jabalí que contiene dentro un ciervo que a su vez contiene un faisán que adentro tiene un róbalo con un huevo en la boca (el rey sólo prueba el huevo y deja desdeñoso el resto a sus invitados). De la escasez, y con ella la angustia de no tener qué comer, en El Buscón, en el que el protagonista describe estupefacto su primera comida en casa de su maestro:

Sentóse el licenciado Cabra, y echó la bendición; comieron una comida eterna, sin principio ni fin; trajeron caldo en unas escudillas de madera, tan claro, que en comer una de ellas peligraba Narciso más que en la fuente. Noté con la ansia que los macilentos dedos se echaban a nado tras un garbanzo huérfano y solo que estaba en el suelo. Decía Cabra a cada sorbo: «Cierto que no hay tal cosa como la olla, digan lo que dijeren; todo lo demás es vicio y gula.» Acabando de decirlo echóse su escudilla a pechos diciendo: «Todo esto es salud y otro tanto ingenio.» «¡Mal ingenio te acabe!», decía yo entre mí cuando vi un mozo medio espíritu y tan flaco, con un plato de carne en las manos, que parecía la había quitado de sí mismo.

O, vuelta literal la expresión de Quevedo, el banquete que le ofrece Circe a Ulises con sus compañeros convertidos en animales. O, cerca también de este, el asado que una mujer con su marido desaparecido les prepara a los policías que investigan su caso en el relato de Roald Dahl.

Pero la propuesta aquí es diferente. También más concreta, para un relato que tiene que nacer del gusto, o del olfato. No escribir un bodegón, sino la respuesta de uno mismo al recuperar de pronto un olor o un sabor, cuando un olor o el recuerdo de un olor dispara la memoria, pero también cuando en un recuerdo más amplio es el olor o el sabor lo que aparece con mayor nitidez, como si uno lo estuviera oliendo de nuevo.  Lo que escribe, por ejemplo, Dinesen en «El festín de Babette»:

El general Loewenhielm dejó de comer y se quedó inmóvil. Una vez más se sintió transportado a aquella cena en París, cuyo recuerdo le había venido a la memoria en el trineo. En ella habían servido un plato increíblemente suculento y recherché; en aquella ocasión le había preguntado el nombre a su vecino, el coronel Galliffet, y el coronel le había dicho sonriente que se llamaba cailles en sarcophague. Le había dicho además que el plato lo había inventado el chef del mismo café en el que estaban cenando, persona conocida en todo París como el genio culinario más grande de su tiempo, que –sorprendentemente- ¡era una mujer! “Y en efecto”, había dicho el coronel Galliffet, “esta mujer está convirtiendo una cena en el Café Anglais en una especie de aventura amorosa…, ¡en una aventura sentimental de esa noble y romántica categoría en la que uno ya no distingue entre el apetito corporal o espiritual y la saciedad! Antes de ahora, he sostenido un duelo por una hermosa dama. ¡Por ninguna otra en todo París, mi querido amigo, habría derramado más gustosamente mi sangre!” El general Lowenhielm se volvió hacia su vecino de la izquierda y le dijo: “Pero ¡esto son cailles en sarcophague!” El vecino, que había estado escuchando la descripción de un milagro, le miró con ojos ausentes, asintió luego con la cabeza y contestó: «Sí, sí; por supuesto. ¿Qué otra cosa podía ser?”

O la tarta de cebolla de la que escribe Paul Auster en El cuaderno rojo. O, con una cita mucho más recurrida, la magdalena de Proust:

Y de golpe aparece el recuerdo. Ese gusto del pequeño trozo de magdalena que los domingos por la mañana, en Combray (…) cuando iba a darle los buenos días a su habitación, mi tía Léonie me ofrecía después de haberla remojado en su infusión de té o de tila.

Con su capacidad evocadora son varias las posibilidades para esas 500 palabras: El recuerdo de uno mismo de niño o de joven, o el recuerdo de una persona o un lugar queridos, o de un viaje, con la recreación de esa vivencia que desencadena en la memoria un sabor o un olor. Por ejemplo: el olor de un guiso frecuente en casa de los padres o los abuelos, o la primera vez que probaste un alimento, que puede funcionar de fondo para recrear una escena (un primer encuentro, o el último), pero también de metonomia (el todo por la parte) para reconocer un país o región. Lo que escribe Calvino en «Bajo el sol Jaguar»:

El verdadero viaje, en cuanto introyección de un «fuera» diferente del nuestro habitual, implica un cambio total de la alimentación, una deglución del país visitado en su fauna y flora y en su cultura (no sólo las diversas prácticas de la cocina y del condimento sino del uso de los diversos instrumentos con que se aplasta la masa o se revuelve el caldero), haciéndolo pasar por los labios y el esófago. Este es el único modo de viajar que hoy tiene sentido, cuando todo lo que es visible también puedes verlo en la televisión sin moverte de tu sillón.

Y no solo limitado a la propia mesa, al propio acto de comer: Para ese relato que nace de un sabor o de un olor como experiencia cabe también la elaboración de la comida, la compra de los ingredientes, la elección del restaurante, el encuentro y los preparativos de ese encuentro, la sobremesa, la bebida, el café… Cualquiera de sus aledaños, como el comienzo (tan sensorial) de Comer, beber, amar de Ang Lee.

CARACTERÍSTICAS

Los concursos del Club de escritura buscan ser ejercicios motivadores, un modo sugerente de trabajar propuestas para la práctica de la escritura. La plataforma del Club ha sido diseñada para facilitar la participación, la interactividad y la transparencia. Sus concursos son abiertos: desde el mismo momento en que se presenta una obra, esta se abre a la lectura, al comentario y a la recomendación por parte de cualquier visitante del club. Más adelante, la obra se somete también a la votación, en el entorno de un sofisticado sistema de programación y bajo el control de reglas destinadas a evitar abusos.

Las obras presentadas no pueden tener más de 500 palabras. Pueden contener también hasta 5 fotografías y vídeos de un máximo de 3 minutos de duración (alojados en plataformas externas del tipo Youtube o Vimeo). Pueden combinarse los tres registros hasta superarse en cada caso sus máximos.

Fechas: La convocatoria comienza el 23 de abril y el plazo de admisión de originales abarca hasta el 4 de junio. Votaciones del 5 al 26 de junio. Fallo del Jurado: 19 de julio de 2017.

Para poder acceder a los premios será necesario haber puntuado un mínimo de 10 obras en el periodo de votaciones. El club es un espacio para ser leído y comentado, pero también para leer y comentar las obras de otros.

El nuevo editor de textos quiere servir de incitación al usuario para experimentar nuevas fórmulas narrativas. Lo que hemos hecho, por ejemplo, en “Escritura(s)”. Por texto entendemos también narrativas hechas a partir de fotografías, vídeos y música (registros que conviven a la misma altura).

La organización no mantendrá correspondencia sobre las bases del concurso. El participante debe leer detenidamente las bases completas. Puede consultar sus dudas también en Preguntas frecuentes.

BASES Y CONDICIONES GENERALES

La participación en este concurso, así como el registro en el Club de escritura, es gratuita. El concurso «Historias con sabor» se dirige a las personas mayores de 18 años registradas en el Club de escritura. Se puede participar desde cualquier lugar del mundo. No optarán a los premios los trabajos presentados por los empleados de Paradójica SL -empresa gestora de Talleres de Escritura Creativa Fuentetaja- o representantes de Fundación Escritura(s), ni sus familiares directos. En esta plataforma es necesario usar la identidad real, única forma de garantizar una única aportación por persona en cada actividad. Para optar a los premios se debe facilitar la dirección y teléfono que, en caso de duda, permitan verificar la identidad del concursante y/o votante y descartar la creación, por un mismo usuario, de varios registros bajo identidades diferentes.

Los participantes deberán registrarse en el Club de escritura y enviar dentro de la convocatoria Historias con sabor obras en los formatos admitidos. Este registro es totalmente gratuito y no supone ninguna obligación de compra.

Cada participante podrá presentar un máximo de una obra que deberá ser original e inédita. No se puede participar con un relato de una convocatoria anterior.

El participante no podrá retirar su relato una vez cerrada la convocatoria.

Los autores cuyos relatos sean seleccionados para su publicación en un libro colectivo renuncian a recibir una cuantía económica por los derechos de autor que pueda generar el libro.

SISTEMA DE VOTACIONES

Desde la apertura del plazo de votación a su finalización (de 5/06/2017 al 26/06/2017) se contabilizará el número de estrellas concedidas a cada relato.

En el periodo de votación popular cada votante debe puntuar un mínimo de 10 obras (y, en la medida de lo posible, comentarlas). No se contabilizarán votaciones inferiores a 10. El sistema garantiza la no contabilidad de los votos hasta completar el número obligatorio de votaciones.

Para optar a los premios es necesario que el participante haya votado ese mínimo de 10 obras. Los comentarios deben ser estrictamente literarios. Para ello puedes ver el tutorial con las pautas para comentar una obra literaria.

Podéis verlo completo aquí, con un índice para visionar el tema concreto que te interese.

Resultarán 100 obras pre-seleccionadas en atención a su puntuación y un jurado compuesto por profesores de la Fundación Escritura(s) y de Fuentetaja será el encargado de distribuir los premios en atención a la calidad de los trabajos elegidos. El jurado se reserva la potestad de incluir entre los premiados o menciones obras no pre-seleccionadas entre los 100 primeros en atención a su calidad.

PACTO ÉTICO

El usuario se compromete a aceptar en todo momento el pacto ético del Club. Sus consideraciones resumen su espíritu y las normas básicas de conducta en su seno. La no observancia de este pacto podría suponer la exclusión del proceso de concurso.

Pacto ético para participantes, votantes y comentaristas


RECOMPENSAS Y PREMIOS

Primer premio

Accésit

Premio para el mejor relato ambientado en Madrid

Premio al relato más votado por los usuarios

Premio al mejor comentarista


GANADORES:

Primer premio

Premio en metálico de 1000 euros aportado por Lamucca Company

Desayuno, comida y cena en la cama, de Beatriz Afonso

Accésit

Premio en metálico de 500 euros aportado por Lamucca Company

Sabores del pantano, de Xosé Carlos Calvo Ulloa

Premio al relato más votado por los usuarios

Un vale de 150 euros para talleres o libros de Talleres de escritura creativa Fuentetaja

Sabores del pantano, de Xosé Carlos Calvo Ulloa, con 308 votos

Premio al mejor relato ambientado en Madrid

Un vale de 100 euros para Lamucca

Desayuno, comida y cena en la cama, de Beatriz Afonso

Premio al lector más destacado

Un vale de 100 euros para talleres o libros de Talleres de escritura creativa Fuentetaja

Esther de la Rosa González


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