Destapa los sentidos
Me asombraba su habilidad con las manos y su firmeza. Todos sus movimientos eran precisos, nunca titubeaba. Era fascinante poder observar cómo se movía. Qué lástima que ella no pudiera apreciar lo hermosa y grácil que podía ser. Me entristecía que se viera torpe o un estorbo para los de su alrededor. Qué cruel resulta...