Ellas
Ella siempre se sentaba en la mesa de la ventana. Le gustaban los locales de Madrid, siempre abarrotados, y le daba igual dar vueltas y vueltas por el barrio hasta conseguir una cafetería en la que tuviesen su mesa libre. En cuanto la veían entrar, los camareros ya sabían donde se sentaría. Bromeaban con que...