Mantis y libélulas …
Esta cárcel, prisión moderna de blancas paredes, piso reluciente y luz brillante permanente, es el mundo de las mantis y libélulas que devoran el espíritu de quienes son sus presas mientras viven. Aquí habito desde un tiempo que me resulta imposible de contar. No oscurece, no hay colores, solo el blanco que agobia. Los contrastes...