El último "NOS"
Fue aquella noche, desde el andén más convencional y simple jamás recordado, que sentí su mejilla contra la mía en una terneza que habría podido pervivir siempre y tardó sólo unos segundos. Me pregunté si ello era la eternidad, lo inapreciable, imperceptible, eso que por más inadvertido que fuese, cambia el zumo del instante. Más...