EL TEXTO
Pensé en lo maravillosa que era cuando la miré desde el andén. Hasta que se difuminó en un punto que me hizo llorar los ojos, tuve la visión borrosa, nublada, y perdí el mundo de vista. Ambos acabábamos de pasar un rato agradable en el tren. El encuentro sólo duró unas horas pero tuvimos suficiente...