CARTAS PÓSTUMAS PARA LA HOSTERÍA DE LOS PARRA
Llegué un día a un pueblo escondido entre la niebla, a entregar las cartas póstumas de mi abuela. En las páginas amarillentas de esas epístolas, mi abuela recomendaba a la parentela difunta reclamar las herencias sobre los lotes baldíos del pueblo montañoso. En una de las cartas se leía con caligrafía temblorosa: «Queridos parientes,...