No vuelvas.
De Amadeo Beltrán a Doña Sara Valerio. Para que lo lea ella. Madre, me juré no volver a escribirle. Pero tenía razón: cuanto más lejos estoy de Comala, más invade mi cabeza. El mundo no es tan bueno aquí afuera. La última revuelta dejó cicatrices profundas en mi cara. Aunque las llevo con orgullo, la...