Olor metálico
En esta tierra que habito la miseria no descansa, como el polvo de los caminos, me envuelve y se cuela dentro de mi ser. Comala, ¡Nombre maldito que me ahoga! Rota mi alma sin remedio, condenada. El polvo me consume los huesos ¿Seré yo quien está muerta en tu lugar? ¿Vives tú en el paraíso...