Absolutamente nada
Sus nudosas y huesudas manos, que se asemejaban de forma enfermiza a las ramas enredadas de una viña vieja, temblaban. Sus venas, marcadas y abultadas, palpitaban al compás de su desbocado corazón. Y éste tamborileaba, rítmico y veloz, bombardeando alocadamente sangre por todo su cuerpo, de forma tan brusca, tan cruel… que le zumbaban los...